16 Jun ¿Necesita depósito de inercia una instalación de Biomasa?

Depósito de Inercia en Instalación de BiomasaUna caldera de biomasa, por ser caldera de biomasa, no tiene que llevar un depósito de inercia. Tendrá que llevar depósito aquella caldera que por su contrucción, modulación y sistema de control, lo requiera. Para ello lo primero que debe hacer es consultar a su fabricante.
El depósito de inercia es necesario cuando la caldera no es capaz de asumir las modulaciones que se producen en la red de calor, ya sea porque esta tiene grandes variaciones (bajando por debajo del límite de modulación de la calera), o porque la modulación de la propia caldera es reducida y/o lenta. En el mercado de calderas de biomasa existen varios fabricantes que indican que sus calderas no necesitan de depósito de inercia. Ahora bien, en una instalación podemos encontrar depósito de inercia por que la propia instalación lo necesita sin necesitarlo la propia caldera.

Un depósito de inercia por ejemplo se pude utilizar para reducir la potencia instalada en caldera, guardando el depósito de inercia la energía necesaria para una demanda de potencia punta. De esta manera se ajusta la potencia de caldera instalada consiguiendo:

  • Ajustar más la línea de demanda de la instalación con la potencia de la caldera.
  • Reducir inversión inicial
  • Reducir la potencia mínima de la caldera, evitando arranques y paradas.

Ejemplo práctico de depósito de inercia en una instalación de Biomasa:

En este ejemplo proponemos los siguientes consumos:

  • Producción de ACS: 87 kW
  • Intercambiador de Piscina: 56 kW.
  • Jacuzzi: 5 kW
  • Circuito de Deshumectadora: 19 kW.
  • Circuito Suelo Radiante Viviendas: 228 kW.

En total suman 395 kW.

La instalación estará compuesta por 2 calderas de 151kW y 210kW

Disponemos de una modulación desde los 60kW hasta los 361kW, cerca de un 15% de modulación.

Uno de los puntos más complicados para la modulación de una caldera de biomasa es el de menor consumo anual, en este caso, verano. La única demanda energética del edificio será la producción de Agua Caliente Sanitaria. La instalación cuenta con un depósito de ACS de 1.500 litros, con una acumulación mayor que el consumo diario estimado. El calentamiento completo el depósito supondrá un consumo de unos 90kW. Dependiendo de temperaturas de red, temperatura de acumulación, consumo, pérdidas del depósito…

La caldera, de menor potencia, con una hora de funcionamiento es capaz de calentar el acumulador. No obstante es interesante disponer de una reserva de energía para evitar un nuevo arranque de la caldera en el mismo día. Por ello es interesante la instalación de un depósito de inercia. Este a su vez podrá hacer de botella de equilibrado de la instalación. Así conseguimos aumentar la energía acumulada para un posible uso del resto de circuitos útiles en verano (jacuzzi o piscina). La propuesta de 3.000 litros nos parece acertada. Con un salto térmico aprovechable de 20ºC, nos aporta una acumulación de 70kW, que permitiría generar la práctica totalidad de ACS si fuera necesario o aportar calor a la piscina.

Este mismo depósito, permitiría en invierno aportar una supuesta demanda punta. También permitirá retrasar la conexión de la segunda caldera en épocas de demandas energéticas intermedias de calefacción.

Curva de Consumo Sin Depósito de Inercia

Curva de Consumo con Depósito de Inercia

Como se observa, se reducen las horas de funcionamiento y el número de paradas de la caldera. Incluso se podría llegar a reducir la potencia instalada en determinadas circunstancias. Conseguimos reducir la inversión en caldera y equipos de biomasa.

En verano aumenta la energía acumulada, evitando realizar 2 arranques al día, pasando a realizar solo uno, para calentar depósito de inercia y depósito de ACS.

Hay que señalar, que estamos ante una instalación que por sí misma, ya tiene una gran inercia térmica:

  • Acumulación de ACS por encima de la demanda
  • Piscina climatizada
  • Suelo radiante, con gran inercia térmica.

Esta solución nos aporta otras ventajas, en este caso de ahorro energético, ya que nos permite jugar con las temperaturas de acumulación y con el correcto sistema de gestión de la instalación de clima, adecuar la temperatura del depósito de inercia a las demandas de la instalación.

Si el depósito de inercia nos lo permite, se pueden proponer instalaciones que permiten jugar con la estratificación de la temperatura. De esta manera aprovechar al máximo la energía almacenada en el mismo.

Conexiones en Depósito de Inercia

Para Unioncalor, un depósito de inercia de 3.000 litros puede ser una buena solución. Aportará mejor rendimiento, energía en momentos de máxima demanda y alargará las horas de funcionamiento de un solo equipo, evitando un cierto número de arranques del segundo equipo al año.


 

Conclusiones:

La instalación de un depósito de inercia no depende solamente de la caldera, sino que dependerá en gran parte del tipo de instalación, curvas de demanda, elementos terminales…

No obstante hay calderas en el mercado que necesitan de depósito de inercia. De la misma manera que hay calderas que no lo necesitan. Lo mismo ocurren en calderas de Gas. En caso de no saber si su caldera lo necesita, consulte al fabricante. En función de las necesidades de la caldera se podrá plantear distintas alternativas.

Existen otras muchas alternativas que en otras entradas trabajaremos, como son depósitos de inercia con producción de ACS acumulada, producción de ACS instantánea…

 

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